Lo que me han enseñado las mujeres.
Posted 8 días ago

Mi madre, que no se limitaba nunca de palabras e instrucciones, me tenía por su acompañante oficial. No me molestaba. No me gustaba, tampoco. En el fondo, jamás me detuve…

Miedos
Posted 9 días ago

No escribo condolencias ni remito por correo desatinos o propaganda necia que nos hable del destino Camino este camino de luciérnagas y flores sin intenciones claras ni paseos, ni sabores…

Sin tus labios no he bebido
Posted 36 días ago

Sin tus labios no he bebido gotas que por más silencio cedan caminos andados lentos de arrepentimiento Pasan los trenes de Mayo siniestros como electrones andamos sucios aquellos cobardes sin…

Defiendo
Posted 57 días ago

De tus labios me defiendo como pez boca abajo, como gato en el agua. Incinero mis naves y abandono, lo que siempre creí un pétalo intocable. Hoy que decido un…

Nada que me recuerde a Francia
Posted 66 días ago

Nada que me recuerde a Francia nada donde yo sienta que aquel boquete regrese en silencio a lacerarme Nada que me recuerde a Francia tendrá cabida entre sábanas rancias ni…

PreviousNext

Lo que me han enseñado las mujeres. Parte 5.

Mi madre, que no se limitaba nunca de palabras e instrucciones, me tenía por su acompañante oficial. No me molestaba. No me gustaba, tampoco.

En el fondo, jamás me detuve a pensar en la trascendencia de aquello. Al final, ¿qué niño repara en las instrucciones de su madre? Me corrijo: yo no lo hacía. Al menos no a esa edad. » Read more…

Miedos

No escribo condolencias
ni remito por correo desatinos
o propaganda necia
que nos hable del destino

Camino este camino
de luciérnagas y flores
sin intenciones claras
ni paseos, ni sabores

Declaro la guerra al cielo
azul, estrellado y crinolino
porque cuando más alto se sube
más lejos te caes del llanto » Read more…

Nanoficción #9

Y cuando despertó, el dinosaurio ya se lo había comido.

Nectarina

A mis amigos poetas del Taller del Mar.

La confusión relegada
al aroma de sus frutos
se dispersó cuando cerca
aspiré largo y profundo

Marcada con piquetitos
de picaflor chupamirto
el árbol de nectarinas
duerme un silencio quedito

A su derecha, limones
sobre el cielo pajaritos
y no muy lejos guitarras
y poetas exquisitos

A la sazón de unos versos
el viento sopló bonito
abierta está la promesa
de celebrar otra vez
antes que acabe el estío

Nanoficción #8

Si bien es cierto que jamás había sido rechazado, su fatalismo llegó al punto de no ceder a las insinuaciones de la bella dama.