Posted by Sr. Durán on Noviembre 26, 2007
Nos seguías desde el aeropuerto de Los Ángeles. Mientras yo bebía con la dama, tu te boleabas los zapatos con un simpático mexicano, a unos 10 metros de nosotros. Allá, vestías un pantalón de pana color verde, con una chaqueta café. Muy otoñal. Tus zapatos de corte italiano, café también, brillaban espléndidamente y, aun así, [...]
Posted by Sr. Durán on Noviembre 14, 2007
Cuando salí del shower, el viejo roncaba en el sofá de cuero. Me detuve un segundo a contemplarlo. Con la mirada recorrí sus viejas y arrugadas manos. Su rostro acabado, su cabello ralo y grisáceo. Sus ojeras y la respiración pausada. Me senté frente a él y saqué un Monte Cristo que me mandó de [...]
Posted by Sr. Durán on Noviembre 12, 2007
Seis horas después tocaron tierra en LaGuardia. Hacía frío. Mucho. El viento soplaba del norte y la humedad les helaba los huesos. Caminaron en silencio por el pasillo, uno muy cerca del otro. Después de varias horas en el avión era evidente que una amistad nacía. Esperaron su equipaje en la banda número 3. Tomaron [...]
Posted by Sr. Durán on Octubre 21, 2007
Una voz melodiosa e incompresible anunció la próxima salida del vuelo a Nueva York. Me puse de pie. Ella, detrás mío, me seguía con la mirada y los pasos cortos y medidos, practicados. A pocos metros del bar me detuve de pronto y ella, como dormida en el tráfico, arrastró un tacón al interrumpir su [...]
Posted by Sr. Durán on Octubre 19, 2007
” Yo sé lo que está Usted pensando, Señor Pérez: «¿cómo es que una Dama tan gentil y graciosa, solicita una bebida tan ruda?» Pues le diré que, a pesar de sus creencias, el whisky es una bebida tan refinada como cualquiera otra. Claro, no ostenta el mismo carácter que un buen coñac. Pero a [...]
Posted by Sr. Durán on Octubre 14, 2007
Me despertó el crujir de la portezuela, mientras la azafata giraba la manivela del viejo DC-10 que me llevaría a Los Ángeles. El calor estaba insoportable y yo no sabía por qué diantre no despegábamos. —Carajo —, pensé. A la vez que me secaba la frente con un pañuelo. Hace unos días, cuando aquella visita [...]