Nada que me recuerde a Francia
nada donde yo sienta
que aquel boquete
regrese en silencio
a lacerarme
Nada que me recuerde a Francia
tendrá cabida
entre sábanas rancias
ni paseos nocturnos
por veredas que nunca jamás
volverán a ser andadas
Nada
nada quiero que me recuerde a una Francia
donde dejé mis horas
mis silencios
mi afán odioso de prestarme al viento
Nada quiero ya
que me recuerda a Francia
ni quiero que me digas
que la distancia es magra
cuando hay de por medio despedidas
Porque no quiero navegar de cara al viento
sin sentir que a alguien tengo por vigía
nada que me recuerde aquel momento
en que Francia remontaba
y yo entre sus calles
sin saberlo
fallecía

Esta vez solo tengo tres letras para usted gran Sensei: WOW!. Vaya manera de tirar las pinturitas al viento.
Ah mire, le agradezco la gentileza.
será que siempre hace falta exorcizar ciertos lugares
También los lugares, J.
Me da mucho gusto que vuelvas a escribir cosas tan bellas, te lo debías.
Trato, pero a veces no me sale.
Exorciza los pasos que te llevaron a Francia.
Los lugares traen recuerdos lacerados y no existe tiempo para recorrer caminos ensagrentados.
Es hora de escribir.
Bien, dicho no-te-llamas-Incitatüs. Es el camino que me llevó allá lo que debe salir.