Lo que me han enseñado las mujeres. Parte 5.

Mi madre, que no se limitaba nunca de palabras e instrucciones, me tenía por su acompañante oficial. No me molestaba. No me gustaba, tampoco.

En el fondo, jamás me detuve a pensar en la trascendencia de aquello. Al final, ¿qué niño repara en las instrucciones de su madre? Me corrijo: yo no lo hacía. Al menos no a esa edad. » Read more…

Miedos

No escribo condolencias
ni remito por correo desatinos
o propaganda necia
que nos hable del destino

Camino este camino
de luciérnagas y flores
sin intenciones claras
ni paseos, ni sabores

Declaro la guerra al cielo
azul, estrellado y crinolino
porque cuando más alto se sube
más lejos te caes del llanto » Read more…

Una metáfora mínima de cenar contigo a diario.
Una metáfora mínima de cenar contigo a diario.
Posted 3 días ago

Dejar de dormir al centro de la cama.
Despertar en silencio y en silencio encontrarme en tu mirada.
Jamás preguntar cuál será tu hora de llegada.
No esperar semanas, con la esperanza de…

Jura, júrame
Jura, júrame
Posted 6 días ago

Tengo siete opciones donde el más molesto de los apaganos no me deja intentos.

Tengo seis momentos donde un tal silencio se desdice cierto.

Tengo cinco pasos que siguen dando tanto tiempo…

Si sólo…
Si sólo…
Posted 13 días ago

Si sólo somos viento. Si sólo llegamos a sabernos polvo ante el inexorable paso de un anhelo, nada nos detendría de tenernos libres ante el cielo.

Si sólo somos cielo. Si…

Vapor de café.
Vapor de café.
Posted 15 días ago

No me permito pensar en distancias abultadas, ni sustos, ni pesadez desmedida. Será que cuando contemplo las mañana frías, distingo perfecto entre mi vaho y el sudor de la ventana.…

Sentir, así…
Sentir, así…
Posted 19 días ago

Sentir así sentir
como cruzar los brazos
sobre un abedul,

como palpar tus ojos
con mitad de mis dedos,
como pintar un beso
sobre el cielo azul.

Quiero sentir tus labios
como cuando un cisne
canta un danubio azul,

como…

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Nanoficción #9

Y cuando despertó, el dinosaurio ya se lo había comido.

Nectarina

A mis amigos poetas del Taller del Mar.

La confusión relegada
al aroma de sus frutos
se dispersó cuando cerca
aspiré largo y profundo

Marcada con piquetitos
de picaflor chupamirto
el árbol de nectarinas
duerme un silencio quedito

A su derecha, limones
sobre el cielo pajaritos
y no muy lejos guitarras
y poetas exquisitos

A la sazón de unos versos
el viento sopló bonito
abierta está la promesa
de celebrar otra vez
antes que acabe el estío

Nanoficción #8

Si bien es cierto que jamás había sido rechazado, su fatalismo llegó al punto de no ceder a las insinuaciones de la bella dama.